martes, 18 de agosto de 2009

Documental: Homenaje a Juan L Ortiz

Marilyn Contardi - Homenaje a Juan L. Ortiz from federico.brollo on Vimeo.



Para descargarlo: entrar aquí

Video que permite escuchar para quienes nunca lo habíamos hecho al Poeta Juan Laurentino Ortiz. Con las intervenciones de Juan José Saer, Hugo Gola y Rubén Naranjo. El video está producido por la Universidad Nacional del Litoral, y su directora es Marilyn Contardi.

viernes, 7 de agosto de 2009

**** Carpe noctem de Arturo Carrera ****



Carpe noctem



Pero el otro ignoto amigo
anotaba «lágrimas»
con sonido a música de cielo.
Y hacia el alba pedía
no más ruido, no más noche
sino
«moción de lágrimas».



Y el conteo nos parece ridículo;



y el misterio incontrolable era el agua
en una lengua salada.


Por Aturo Carrera de "Potlatch"




jueves, 6 de agosto de 2009

El sonido del poema: Hugo Gola



Dice Mandelstam: "No existe todavía una sola palabra, pero el poema ya suena. Lo que suena es la imagen interior, y es ésta lo que percibe el poeta."


Mandelstam no habla en esta cita de la inspiración, mas esa "imagen interior" que suena en el oído del poeta, creo que es aquello que con frecuencia se ha llamado inspiración. Y se lo ha llamado así porque ese momento anterior a toda palabra, que sobreviene inesperadamente, ejerce una presión indudable para que se inicie la escritura del poema. Sin embargo, para Mandelstam, ese estado interior no es vago ni difuso, puesto que suena en el oído del poeta y es, de alguna manera, el origen del poema. Ese sonido es percibido sólo por el oído atento del poeta. No es un sonido objetivo, externo, que cualquiera puede percibir. Aquel sonido anterior a la palabra puede, en un momento dado, alcanzar una objetividad palpable, si es que logra la materialidad verbal del poema. A partir de ese momento aquel sonido podrá ser percibido por todos, o potencialmente por todos.
Me importa subrayar el hecho de que, para el poeta ruso, el poema no comienza en la palabra, aunque en ésta recida su realidad perceptible, sino que su origen real, aunque no visible todavía, está en ese murmullo interno, en ese estado que invade al poeta, gracias a esa presión sonora, se cargara de una energía que en un momento se desborda. Una energía que el poema recibirá y llevará consigo gracias a una operación de trasvasamiento. Entre el estado previo - sonoro, digamos - y el poema que surge de él, existe un corredor subterráneo, un vínculo interno. Por él transcurre una energía que se hará visible y audible en la palabra cargada del poema.




Hugo Gola, Prosas, Alción Editora, 1° Ed, 2007, página 52-53

El sonido sordo de Osip Mandelstam




El sonido sordo y cauteloso del fruto
Que cae del árbol,

En medio de una incesante melodía

Del profundo silencio del bosque..
.

(1908)

Versión de Jorge Bustamante García



El oído afinado dirige la vela sensitiva,
La mirada dilatada se despobla

Y un coro enmudecido de pájaros nocturnos
Atraviesa el silencio.

Yo soy tan pobre como la naturaleza

Y tan simple como el firmamento,

Y mi libertad es tan quimérica
Como el canto de los pájaros nocturnos.


Yo veo al mes inanimado

Y al cielo más muerto que el lienzo;

Y acepto del vacío
¡Su mundo enfermo y extraño!

(1910)

Versión de Jorge Bustamante García

más poemas aquí y aquí


Osip Mandelstam

Poeta y ensayista ruso nacido en Varsovia en 1891.
Su padre, prestigioso comerciante, y su madre, profesora
de piano, lo educaron en el famoso Tenishev School de S.Petersburgo, luego en Paris y Alemania donde estudió Literatura en la Universidad de Heidelberg . De regreso a Rusia, estudió Filosofía, carrera que dejó inconclusa para dedicarse a la literatura.
Militó en el movimiento "acmeista" y está considerado como uno de los grandes poetas rusos del siglo XX.
Su poesía se agrupa en los libros: "La piedra" 1013, "Tristia" 1922, "Los cuadernos de Moscú" 1935 y "Los cuadernos de Voronezh" 1937 .
Un poema contra Stalin le valió en 1934 un destierro a los Urales, donde intentó suicidarse. Regresó para ser nuevamente arrestado y condenado a trabajos forzados
en 1938.
Murió en un campo de trabajo cercano a Vladivostok
el 27 de diciembre de 1938.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Poemas IV



El profeta nunca es oído
pues clama en el desierto
y el tiempo desaparece.
Repite interminable la misma voz
muda de toda verdad.

De allí surge lo sagrado,
una voz sin tiempo
que avanza desde el horizonte.
Repite cosas,
un todo indiferenciado
a veces inaudible y lejano.

Lo otro aparece de lo escindido
se hace llano y llama
como murmullo
que busca clarificarse.


Por Gonzalo Sueiro


martes, 4 de agosto de 2009

Hugo Padeletti en el Mirador Literario







América Scarfó y las flores



Cosas que ocurrieron el 17 de Octubre

(...)
Qué macanudo.
("¡Fuego! ¡Fuego! La casa se quema. Vienen los bomberos.
Sofá. Cama. Sopa Cada nabo soso. La bola va sola".)
El hombre fusilado debe estar ya medio podrido en Chacarita.
América Scarfó le llevará flores y cuando estemos todos muertos, muertos,
América Scarfó nos llevará flores.


Raúl González Tuñón de "Todos bailan (los poemas de Juancito Caminador)" 1935

jueves, 30 de julio de 2009

Lo Inefable de Delmira Agustini



Yo me muero extrañamente... No me mata la Vida
no me mata la Muerte, no me mata el Amor;
muero de un pensamiento mudo como una herida...
¿No habéis sentido nunca el extraño dolor

de un pensamiento inmenso que se arraiga en la vida,
devorando alma y carne, y no alcanza a dar flor?
¿Nunca llevasteis dentro una estrella dormida
que os abrasa enteros y no daba un fulgor?

¡Cumbre de los martirios!... Llevar eternamente
desgarradora y árida, la trágica simiente
clavada en las entrañas como un diente feroz!

¡Para arrancarla un dìa en una flor que abriera
milagrosa, inviolable!... ¡Ah, más grande no fuera

tener entre las manos la cabeza de Dios!



Breve biografía: Escritora uruguaya; su corta vida (1886 - 1914) transcurrió en Montevideo, alterada, sobre todo, por los avatares y el final dramático de su peripecia sentimental: su pasión por Enrique Reyes, el matrimonio entre ambos, la separación, el divorcio y su asesinato a manos del antiguo marido, convertido ahora en amante. Eso no impidió a la Nena, ése era el apodo familiar, desarrollar una obra poética notable, que contó con la aprobación elogiosa de sus contemporáneos. En El libro blanco (Frágil) de 1907 era evidente su deuda con los gustos y el lenguaje del modernismo, aunque algunos poemas ya trataban de conseguir una expresión lírica original, más adecuada a sus apasionadas vivencias personales. La logró en Cantos de la mañana (1910), y en Los cálices vacíos (1913), donde su erotismo conjuga con acierto el sueño y la vigilia, la pasión exaltada y el pesimismo, los sentimientos del amor y de la muerte. Algunos poemas más se recogieron en sus Obras completas, editadas en 1924 en dos tomos: El rosario de Eros y Los astros del abismo. más aquí.


lunes, 6 de julio de 2009

La belleza es verdad y la verdad belleza



A una urna griega



Tú, todavía virgen esposa de la calma,
criatura nutrida de silencio y de tiempo,
narradora del bosque que nos cuentas
una florida historia más suave que estos versos.
En el foliado friso ¿qué leyenda te ronda
de dioses o mortales, o de ambos quizá,
que en el Tempe se ven o en los valles de Arcadia?
¿Qué deidades son ésas, o qué hombres? ¿Qué doncellas rebeldes?
¿Qué rapto delirante? ¿Y esa loca carrera? ¿Quién lucha por huir?
¿Qué son esas zampoñas, qué esos tamboriles, ese salvaje frenesí?

Si oídas melodías son dulces, más lo son las no oídas;
sonad por eso, tiernas zampoñas,
no para los sentidos, sino más exquisitas,
tocad para el espíritu canciones silenciosas.
Bello doncel, debajo de los árboles tu canto
ya no puedes cesar, como no pueden ellos deshojarse.
Osado amante, nunca, nunca podrás besarla
aunque casi la alcances, mas no te desesperes:
marchitarse no puede aunque no calmes tu ansia,
¡serás su amante siempre, y ella por siempre bella!

¡Dichosas, ah, dichosas ramas de hojas perennes
que no despedirán jamás la primavera!
Y tú, dichoso músico, que infatigable
modulas incesantes tus cantos siempre nuevos.
¡Dichoso amor! ¡Dichoso amor, aun más dichoso!
Por siempre ardiente y jamás saciado,
anhelante por siempre y para siempre joven;
cuán superior a la pasión del hombre
que en pena deja el corazón hastiado,
la garganta y la frente abrasadas de ardores.

¿Éstos, quiénes serán que al sacrificio acuden?
¿Hasta qué verde altar, misterioso oficiante,
llevas esa ternera que hacia los cielos muge,
los suaves flancos cubiertos de guirnaldas?
¿Qué pequeña ciudad a la vera del río o de la mar,
alzada en la montaña su clama ciudadela
vacía está de gentes esta sacra mañana?
Oh diminuto pueblo, por siempre silenciosas
tus calles quedarán, y ni un alma que sepa
por qué estás desolado podrá nunca volver.

¡Ática imagen! ¡Bella actitud, marmórea estirpe
de hombres y de doncellas cincelada,
con ramas de floresta y pisoteadas hierbas!
¡Tú, silenciosa forma, tu enigma nuestro pensar excede
como la Eternidad! ¡Oh fría Pastoral!
Cuando a nuestra generación destruya el tiempo
tú permanecerás, entre penas distintas
de las nuestras, amiga de los hombres, diciendo:
«La belleza es verdad y la verdad belleza»... Nada más
se sabe en esta tierra y no más hace falta.

John Keats
(Versión de Julio Cortázar)


jueves, 28 de mayo de 2009

HOY: Georg Trakl



De Profundis

Sobre un campo de rastrojos cae una lluvia negra.
Un árbol pardo se yergue en soledad.
Un viento silbante gira en torno de cabañas vacías.
No hay anochecer más triste.

Al pasar junto al poblado
la tierna huérfana recoge todavía unas pocas espigas.
Sus redondos ojos dorados se demoran en el
crepúsculo,
y su regazo aguarda al celestial prometido.

Al volver a casa
los pastores encontraron el dulce cuerpo
podrido en la maleza.

Una sombra soy alejada de los tétricos poblados.
El silencio de Dios
lo bebí en la fuente de la arboleda.

Un frío metal invade mi frente.
Existen arañas que buscan mi corazón.
Existe una luz que se apaga en mi boca.

Al llegar la noche me encontré en la campiña
cubierto de inmundicias y de polvo de estrellas.
Entre los avellanos
una vez más tintinean ángeles de cristal.


Georg Trakl, traducción de Aldo Pellegrini, Ed. Corregidor

miércoles, 29 de abril de 2009

Murió Idea Vilariño


IDEA

Por Eduardo Galeano

Yo no sé si el alma tiene alitas y sube al cielo, o cae, fulminada, al infierno.
Me lo decían en la infancia.
Como no me morí, no pude comprobarlo.
En cambio sí sé, me consta, que hay palabras que viajan.
Aunque calle la boca que las nombró, esas palabras vagan por los cuatro rumbos del mundo.
Idea Vilariño fue un arbolito que creció al revés, con las raíces al aire. El arbolito ya no está, pero de sus raíces se han desprendido palabras de rara hermosura.
Esas palabras, dolidas y dolientes, andan por los caminos del aire.
Van en busca de queridos y querientes.


Si muriera esta noche...

Si muriera esta noche

si pudiera morir

si me muriera

si este coito feroz

interminable

peleado y sin clemencia

abrazo sin piedad

beso sin tregua

alcanzara su colmo y se aflojara

si ahora mismo

si ahora

entornando los ojos me muriera

sintiera que ya está

que ya el afán cesó

y la luz ya no fuera un haz de espadas

y el aire ya no fuera un haz de espadas

y el dolor de los otros y el amor y vivir

y todo ya no fuera un haz de espadas

y acabara conmigo

para mí

para siempre

y que ya no doliera

y que ya no doliera.


domingo, 29 de marzo de 2009

Poemas III



Antes que escampe
tiembla
el amanecer
que es vida y no
como furia
refugio perpetuo
en la intemperie.

Después que escampe
tiembla
el amanecer
no es muerte y sí
silente
intemperia perpetua
la lluvia.

Ruedan sobre el río
que todo lo trae
y no deja
un mínimo de nada
la muerte
ahí
ahora que escampe.



Por Gonzalo Sueiro

miércoles, 25 de marzo de 2009

SÍ, LAS ESCAMAS DEL CREPÚSCULO...




SÍ, LAS ESCAMAS DEL CREPÚSCULO...
Sí, las escamas del crepúsculo
en el filo, último?, de Noviembre sobre el río:
o el éxtasis de los velos de Noviembre
fluyendo hasta la noche, y más allá?...
increíble de ecos
y de fugas y pasajes
de no se sabe ya
qué despedida o qué llamado...

Sí, el fluido profundo, sobre oro,
que nimba la barranca
e inscribe místicamente un árbol alto,
y radia, hasta cuándo?,
unos vagos pétalos de iris...

Sí, sí,
el verde y el celeste, revelados,
que tiemblan hacia las diez porque se van
y en la media tarde se deshacen o se pierden
en su misma agua fragilísima...

Sí, sí, sí...
Pero vino la luz, estaba sólo la luz
detrás de las persianas de la mañana íntima:
vino la criatura eterna, el sentimiento de las estrellas,
la eucaristía de los mundos, el alma primera
antes, antes del prisma,
con esa flauta blanca, inefablemente blanca, siempre impuesta
sobre el caos…

Vino la luz, vino la niña esencial,
imposiblemente pura de las hojas y de sus propias alas,
hasta un olvido lleno de ella
como de la mirada, única, de un estío nunca visto…



Por Juan Laurentino Ortiz (1896 - 1978), de "de las raíces y del cielo - 1958

sábado, 31 de enero de 2009

Poemas II




Se siente en la carne
se siente en el cansancio
también
allí donde se acumula
como el agua
que gotea y forma
un charco
El dolor
se siente
y tú lo sabes

sabes de la acumulación
de los huesos
crepitando
también en el interior
y la carne, y el cansancio

todo duele
y vives
no para
sino con
El dolor en la carne, los huesos
el alma



Por Gonzalo Sueiro

lunes, 10 de noviembre de 2008

Poemas I




y además
para qué la eternidad
si no podré recordarte.
si ya no sabré tu nombre
si ya el amor no existe
pues no hay una conciencia
que te piense y me piense.

para qué quiero
la eternidad
cuando sólo sea algo
que no soy
ahora
si las manos
los labios
todo será polvo
y no albergarán de tí
nada.




por Gonzalo Sueiro

sábado, 25 de octubre de 2008

*** César Vallejos ****


Poeta peruano nacido en Santiago de Chuco en 1892. La mezcla de su sangre india y gallega produjo en él un resultado exorbitante, le infundió una inquietud agónica y creó en su espíritu la típica psicología del fugitivo. Su vida, por eso, fue una muerte lenta, que él sentía caminarle por las venas hasta el punto de presentirla prematuramente. Para escapar a las persecuciones de que fue víctima en el Perú, real o imaginariamente, se marchó a Europa, recorriendo Francia, Rusia y España, en un esfuerzo inaudito por sobrevivir. Publicó en 1918 «Los Heraldos Negros» y «Trilce» en 1922. «España, aparta de mí este cáliz» y «Poemas Humanos» , fueron publicados en 1939, después de su muerte. Después de una vida de estrecheces económicas y tras una larga enfermedad, murió en Paris en 1938.





LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o lo heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!






PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA

Me moriré en París con aguacero,

un día del cual tengo ya el recuerdo.

Me moriré en París -y no me corro-

tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.



Jueves será, porque hoy, jueves, que proso

estos versos, los húmeros me he puesto

a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,

con todo mi camino, a verme solo.



César Vallejo ha muerto, le pegaban

todos sin que él les haga nada;

le daban duro con un palo y duro


también con una soga; son testigos

los días jueves y los huesos húmeros,

la soledad, la lluvia, los caminos...




martes, 14 de octubre de 2008

*** Hugo Gola ***



Wallace Stevens dice:”un poema no precisa tener un significado y, como la mayoría de las formas de la naturaleza, muchas veces carece de él”.

Que el poema no tenga un significado preciso, o que no pueda reducirse a una significación conceptual, no quiere decir que carezca de sentido. El poema transporta un peso, “un aura sensorial”, una flexibilidad rítmica, sonora, capaz de producir en el lector un vivo placer. No hay que olvidar que la palabra en el poema tiene otro modo de comportarse, de respirar, sugerir. En el poema la palabra es un material viviente, es porosa, grávida, subrepticia.


Hugo Gola, Prosas, Alción Editorial, 2007, pág.16





Y Además

Mi corazón

Tiene la culpa

Porque nació

Tan tibio y sorprendido

Y yo también

Un poco

Y este cielo

Y estas mañanas libres

Y estas calles

Por donde el aire estalla

Y este gran infierno de los hombres

Tiene la culpa


Pero

Sobre todo

Mi corazón

Que no me deja

Mi corazón

Que me derrama

Y me pierde


La culpa es mía

La traigo desde lejos

Pero qué puedo hacer

Sino vivir así

Y andar a cada rato

Con un dolor

Y un sueño

Custodiándome


Qué puedo hacer

Si el corazón

Me vino enorme

Y tiembla

Por cada soplo liviano

Qué puedo hacer

Sino abrazarlo

O cuanto más

Echarlo al aire




Hugo Gola, Filtraciones, F.C.E, 2004, pág. 19-20

viernes, 10 de octubre de 2008

EL VIAJE




¿por qué las hojas ocupan el lugar de las hojas
y no el que queda entre las hojas?
Roberto Juarroz (Poesía vertical I, pág. 114, 2005)





I

desnudo un paisaje

que jamás la noche y el día

la intemperie

volverá a posarse nunca



II

las manos esperan ociosas

la lluvia de un cielo

que se antoja desierto




III

Si Dios en la vigilia

descansa de la creación

Adán se come el paraiso




IV

Sólo la carne

que se pudre

sabe el sabor de infinito

pero calla



V

¿qué poder oculto

aquieta su furia?


¿qué poder oculto

alborota su furia?


VI

desprendida en partículas

de un polvo medular

florece inquieta
la sed

que fragmenta la sonrisa


VII

Los ojos y las manos

ociosas y diluidos

ya no aguardan

el milagro secreto

los que esperan

a la vista de un Dios

desatento

el preludio

de la lluvia

que despeje la intemperie

de la tierra reseca

muerden el polvo

de un tiempo preterito






Por Gonzalo Sueiro

jueves, 9 de octubre de 2008

EL VIAJE



Y además / mi corazón / tiene la culpa /


porque nació / tan tibio y sorprendido

Hugo Gola - (Filtraciones, pág 19, 2004)





Duele respirar
cada bocanada de aire
se expande
abre
las paredes interiores
recorre zonas oscuras
y sale.

Cuando se desparrama
duele
no como agujas
no como martillasos

El aire presiona
presiona sobre los huesos
sobre la carne
en ellos
busca separarlos
y duele.

Cómo algo tan liviano
puede pesar tanto

cada movimiento de la respiración
es una lucha
ingresa y sale
con dolor
presionando
separando
por eso respirar cuesta

por eso duele

Por no sentir dolor
quisiera
no respirar
pero al final respiro
porque el ahogo
es peor
que el dolor del aire
ingresando
presionando
inflamando
doliendo
saliendo
viviendo





Por Gonzalo Sueiro

lunes, 6 de octubre de 2008

*** Reinaldo Arenas ***




VIEJO NIÑO


Yo soy ese niño de cara redonda y sucia

que en cada esquina os molesta con su

can you spend one quarter.


Yo soy ese niño de cara sucia

-sin duda inoportuno –

que de lejos contempla los carruajes

donde otros niños emiten risas y saltos considerables.


Yo soy ese niño desagradable-sin duda inoportuno–

de cara redonda y sucia que ante los grandes faroles

o bajo las grandes damas también iluminadas

o ante las niñas que parecen levitar

proyecta el insulto de su cara redonda y sucia


Yo soy ese niño hosco, más bien gris,

Que envuelto en lamentables combinaciones

pone una nota oscura sobre la nieve

o sobre el césped tan cuidadosamente recortado

que nadie sino yo, porque no pago multas se atreve a pisotear.


Yo soy ese airado y solo niño de siempre

que os lanza el insulto del solo niño de siempre

y os advierte: si hipócritamente me acariciáis la cabeza

aprovecharé la ocasión para levantarles la cartera.


Yo soy ese niño de siempre

ante el panorama del inminente espanto.

Ese niño, ese niño,

ese niño que corrompe el poema con su nota naturalista.

Ese niño, ese niño,

ese niño que impone arduos y aburridos ensayos

y hasta novelas, aún más aburridas, sobre “los bajos fondos”.


Ese niño, ese niño,

ese niño de cara airada y sucia que impone arduas

y siniestras revoluciones

para luego seguir con su cara aún más airada y sucia.

Ese niño, ese niño

ese niño ante el panorama siempre inminente

(sólo inminente)

del inminente espanto, de la inminente lepra, del inminente

piojo,

del delito o del crimen inminentes.

Yo soy ese niño repulsivo que improvisa una cama

con cartones viejos y espera, seguro, que venga usted a

hacerle compañía.


- Reinaldo Arenas -